Lipoplastia Vulvar

¡La grasa también afecta a la zona íntima de ellas!

La grasa, cuando ataca, lo hace sin avisar, y en todas partes del cuerpo, e incluso en las regiones menos imaginadas; como si fuese un enfermedad natural que todas las personas cargamos de por vida (“siempre presente y nunca ausente”). Sin embrago, quienes lo padecen más son las personas con sobrepeso.

Y, este escenario se complica más si son mujeres, quienes son más propensas a sufrir los embates de este mal (de grasas) en toda su contorneada figura y, en ese proceso, incluso se acumula (grasa) en algunas zonas –de sus órganos sexuales –, como  en el monte de Venus y las partes superiores de los labios mayores.

Este hecho, para ellas, resulta poco estético, pues su zona íntima – en extremo – se asemeja al órgano masculino; generándoles sentimientos de vergüenza (y de timidez) en su entorno y, como resultado, afecta su vida íntima con su pareja. “Ya no hay días felices en sus vidas, solo molestia y rabia. Ya no disfrutan de su vida sexual, como antes”.

Cirugía en Lipopastia Vulvar

Por esta razón, la mayoría de ellas se somete a una cirugía de lipoplastia vulvar. Este procedimiento quirúrgico consiste en extraer la grasa que se acumula en esa parte (de ellas),  a través de una liposucción. Con esta medida, los órganos sexuales de las mujeres mejoran considerablemente; lo que genera que las mujeres se vean más bellas y se sientan  más sensuales y seguras de sí mismas.

Lipoplastia Vulvar en la Clínica Saint Paul

¡Tiene experiencia en corregir daños estructurales de zonas íntimas!

Si tienes problemas de grasa en tus partes íntimas y te molesta de sobremanera, entonces visita las instalaciones de la prestigiosa clínica Saint Paul. Aquí se brinda el servicio de lipoplastia vulvar, con los más altos estándares de calidad del mercado. Por cierto, esta institución tiene entre sus filas al reconocido cirujano plástico, Edwin Vásquez, quien posee un Doctorado en Medicina por la universidad de Sao Paulo – Brasil. Revisa su currículum vitae, aquí. ¡Ven, qué espera!

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