Artículo Informativo
¿Al mirarte al espejo sientes inconformidad con la apariencia de tu rostro? Aunque tengas facciones armoniosas como nariz, pómulos o labios, un mentón desproporcionado puede alterar por completo la estética facial. Cuando el mentón es demasiado prominente o demasiado pequeño, se rompe la armonía del rostro.
En este artículo te explicaremos los tipos de mentoplastia: aumento y reducción, para que conozcas los objetivos de cada intervención quirúrgica. También te brindaremos recomendaciones para tu postoperatorio y cómo mantener los resultados de manera efectiva.
Antes de continuar, es importante que entiendas en qué consiste una mentoplastia y si eres un candidato apto para esta cirugía plástica. Además, siempre es fundamental realizar una consulta preoperatoria para evaluar tu caso de forma personalizada y garantizar el éxito del procedimiento.
¿Soy candidato ideal para una mentoplastia?

Esta cirugía plástica tiene como objetivo mejorar la forma de la barbilla, logrando proporcionar armonía a los rasgos del rostro. La intervención ayuda significativamente en la confianza del paciente, ya que al armonizar sus facciones faciales, obtiene satisfacción con su apariencia al mirarse en el espejo.
Si quieres conocer si eres un buen candidato para el procedimiento, aquí te presentamos algunos aspectos generales otorgados por la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos:
- Te encuentras físicamente sano y mantienes un peso estable.
- Tienes expectativas realistas respecto a los resultados.
- No consumes tabaco de manera activa.
- No te sientes conforme con la apariencia de tu barbilla.
Recuerda que, antes de someterte a una cirugía, es fundamental pasar por una evaluación con un cirujano plástico certificado, siendo honesto con tu historial médico. Durante la cita se tratarán temas como enfermedades existentes, expectativas y tu estilo de vida, para garantizar la seguridad y el éxito del procedimiento.
Tipos de mentoplastia: Aumento o Reducción de mentón

Para realizar una cirugía de mentón existen distintas técnicas quirúrgicas. Cada procedimiento tiene objetivos diferentes, ya que la operación presenta particularidades según el caso. A continuación, mencionaremos los tipos de mentoplastia, su enfoque y los beneficios de cada uno.
Mentoplastia de aumento
Se realiza en quienes tienen un mentón pequeño o retraído. Para aumentar su tamaño se utilizan distintas técnicas. Por ejemplo, se puede colocar un implante sobre el hueso, realizando una pequeña incisión dentro de la boca o debajo de la piel del mentón. Una vez colocada la prótesis, se cierran las incisiones con suturas. Generalmente, la inflamación es leve, aunque puede variar según el organismo del paciente.
Otra opción es inyectar grasa en la barbilla para aumentar el tamaño. Primero, la grasa se extrae de otra zona del cuerpo, usualmente del abdomen o flancos, aunque puede provenir de otras áreas. Luego, se purifica para obtener células grasas de calidad y se inyecta para lograr la proporción adecuada. Este procedimiento tiene un muy bajo porcentaje de riesgo.
Mentoplastia de reducción
Si presentas una mandíbula proyectada, la opción indicada es una mentoplastia de reducción. Este procedimiento consiste en la extracción de grasa alojada en el mentón, siendo uno de los métodos más seguros y menos invasivos. La intervención combina liposucción de barbilla con pequeñas incisiones debajo del mentón para ayudar a tensar los músculos. Pueden aparecer moretones e hinchazón, pero suelen desaparecer en pocos días.
Cuidados luego de la cirugía

Después de haberte realizado alguno de los tipos de mentoplastia, deberás seguir una serie de cuidados postoperatorios para evitar complicaciones. A continuación, te mencionamos los más importantes, aunque tu cirujano plástico te brindará recomendaciones personalizadas.
Uso de prendas de compresión: Estas se utilizan para reducir la inflamación y proteger las incisiones. Además, brindan apoyo al mentón, favoreciendo que los resultados sean óptimos. El tiempo de uso normalmente es superior a 7 días, pudiendo extenderse según lo indique tu cirujano.
Enjuague bucal: Si la cirugía se realizó a través de la boca, probablemente se indique el uso de enjuague bucal para prevenir infecciones. En algunos casos, también se puede requerir una dieta líquida por algunos días.
Seguimiento postoperatorio: Es fundamental asistir a los controles posteriores a la cirugía para asegurar que las incisiones estén en óptimas condiciones. En caso de recibir medicación, sigue estrictamente las indicaciones del especialista.
En general, los resultados finales pueden tardar varias semanas en consolidarse. Sin embargo, después de aproximadamente 7 días, y con la aprobación del cirujano, se pueden retomar actividades que no demanden gran esfuerzo físico, como trabajar o estudiar.
Entre los 3 y 6 meses, los resultados serán más notorios y satisfactorios, siempre que se sigan las indicaciones correctamente. En el caso del aumento con grasa, es posible que se requieran retoques periódicos para mantener la apariencia deseada.















